Francisco Garrobo
Ciudadano progresista
Ciudadano progresista
Como ya he dicho muchas veces, Izquierda Unida, se ha acordado de Santa Rita, cuando ha tronado. Ya desde que empezó a perder fuerza a raudales, comenzó a pedir una reforma electoral, que ahora mismo, es vital para su supervivencia.
Hoy se llega a uno de los puntos más álgidos de este tema, porque UPyD e IU se han reunido para comenzar acciones conjuntas en el Parlamento, para el cambio. Esto llega tarde, porque IU ha tenido fuerza para poder forzar esto mucho antes, pero no le interesaba…
Dicho esto, comienza ahora una carrera de fondo, la cual tenemos todos los puntos de perder, pero que la tenemos que luchar… la Ley Electoral española es injusta, y no con los partidos, sino con los ciudadanos de determinadas zonas. Un ciudadano de Valencia, Madrid y Barcelona, vale muchísimo menos, que el de un ciudadano de Cuenca o Guadalajara.
El problema de nuestro sistema bicameral, es esa victoria de los nacionalistas en la transición, de crear circunscripciones provinciales, en vez de una única circunscripción nacional para el Congreso. El Congreso representa a los ciudadanos, mientras el Senado representa a los territorios… esto está claro, ¿no? Pues, ¿por qué razón hay representantes provinciales de los ciudadanos? Si todos los ciudadanos somos iguales, seamos de la zona que seamos, todos deberíamos votar a los mismos candidatos, como hacemos en las europeas… pero eso no era admisible por los nacionalistas, como no lo es en las europeas, ya que CIU y PNV pidieron su cambio a circunscripciones autonómicas.
La única manera de ser 100% democráticos, es acabar con el sistema d’Hont y tener una única circunscripción nacional, en un sistema, o de listas abiertas, o de listas cerradas desbloqueadas, donde votas a un partido, pero elijes que diputados de esa lista prefieres, y donde los más votados dentro de la lista, son los que obtienen el asiento en el congreso. Pero claro, este sistema acabaría con el chollo de muchos políticos, ya que podrían quedar fuera del parlamento, incluso, el que fuera calificado como primero de la lista…
En definitiva, el modelo debe ser cambiado, pero para esto que propongo es necesaria la reforma electoral, ya que la circunscripción, dice ahora mismo la Constitución, debe ser provincial. Pero lo que si se podría hacer, es reducir a 300 los diputados elegidos provincialmente, con un mínimo de 1 solo por provincia, y donde se den otros 100 diputados (la Constitución permite un máximo de 400 escaños) se repartan de manera nacional, con los restos de los votos que no han logrado sumar escaño para sus partidos.
Con esto lograríamos, en parte, disminuir la desigualdad existente en la actualidad en el Congreso.
Buenas noches.